Chile no tiene todavía una ley de inteligencia artificial. El proyecto que regula los sistemas de IA (boletines 15.869-19 y 16.821-19, refundidos) está en segundo trámite en el Senado. El 26 de octubre de 2026 la Comisión de Desafíos del Futuro aprobó por unanimidad la idea de legislar. El gobierno anunció una indicación sustitutiva que cambiaría buena parte del texto, pero todavía no la ingresa.
Qué cambiaría para las personas
El texto que aprobó la Cámara prohíbe siete usos de la IA por considerarlos de riesgo inaceptable. Varios tocan la vida diaria de forma directa:
En el trabajo
Prohíbe los sistemas que pretenden leer las emociones de una persona en su lugar de trabajo. Los usos de alto riesgo, como los que podrían filtrar postulantes, deben tener supervisión humana y ser explicables, pero el proyecto no trae la lista de cuáles son.
En la educación
La misma prohibición rige en los centros educativos: ningún sistema puede inferir las emociones de un estudiante. También prohíbe los usos que exploten las vulnerabilidades de niños, niñas y adolescentes.
En la privacidad
Prohíbe el reconocimiento facial en tiempo real en espacios públicos, salvo para seguridad pública y persecución penal. También prohíbe armar bases de rostros con fotos sacadas de internet o de cámaras, y clasificar a las personas por datos sensibles para discriminarlas.
En la vida diaria
Prohíbe los puntajes sociales que discriminen según la conducta o el nivel socioeconómico de una persona. Exige avisar cuando alguien habla con una máquina y transparentar el contenido que genera la propia IA.
La indicación del gobierno cambiaría esa lógica de categorías por una regulación proporcional. Todavía no se sabe cuáles de estas prohibiciones sobrevivirían. Es lo primero que hay que leer cuando ingrese.
En qué va el proyecto
- Ingresa la moción parlamentaria, boletín 15.869-19.
- El gobierno ingresa su mensaje, boletín 16.821-19. Los dos proyectos se refunden.
- La Sala de la Cámara lo aprueba en general.
- La Cámara lo despacha al Senado. Rechaza, entre otras normas, el Consejo Asesor Técnico de IA y la vía de fiscalización.
- La ministra de Ciencia, Ximena Lincolao, presenta en la Comisión de Desafíos del Futuro otra mirada. El presidente de la comisión, senador Rojo Edwards, anticipa una indicación sustitutiva.
- El Ejecutivo baja la urgencia del proyecto a simple.
- La comisión aprueba en general, por unanimidad, sin la indicación del gobierno.
- Plazo propuesto para indicaciones, incluida la sustitutiva. Falta que la Sala del Senado lo ratifique.
El texto de la Cámara y la indicación del gobierno
El proyecto que despachó la Cámara sigue el modelo europeo: clasifica los usos de la IA según su riesgo. La indicación del Ministerio de Ciencia está preparada, según La Tercera, y su ingreso depende de la Secretaría General de la Presidencia. Esto es lo que cambiaría, según la minuta que el ministerio llevó al Senado:
Texto que llegó al Senado
- Cuatro categorías de riesgo (artículo 6), sin anexo ni reglamento que liste qué sistema va en cada una.
- Siete usos prohibidos por riesgo inaceptable (artículo 7).
- Reglas para los sistemas de alto riesgo (artículos 8 a 10), tomadas del modelo europeo.
- Multas de hasta 20.000 UTM ante la Agencia de Protección de Datos Personales, sin procedimiento sancionador: la Cámara rechazó la vía de fiscalización.
- Reglas de transparencia para el contenido sintético, el que genera la propia IA.
Indicación del gobierno (anunciada)
- Una regulación proporcional al contexto y al impacto de cada uso, en vez de categorías fijas.
- Sin sanciones propias de IA. Cada conducta se sanciona por su ley: datos personales, ciberseguridad, consumo, propiedad intelectual.
- Sandboxes regulatorios de dos años para probar sistemas con acompañamiento y normas suspendidas.
- Estándares técnicos actualizables y certificación o auditoría voluntaria.
- Competencias para la Agencia Nacional de Ciberseguridad, la Agencia de Protección de Datos y ChileCompra, coordinadas por el Ministerio de Ciencia.
Rojo Edwards presentó además su propia propuesta, separada de la del ministerio.
«Es un falso dilema elegir entre los derechos de las personas y la oportunidad de productividad que nos da la IA».
Ximena Lincolao, ministra de Ciencia, tras la votación del 26 de octubre
Qué viene después
Con las indicaciones presentadas, la comisión vota el proyecto artículo por artículo y después lo hace la Sala del Senado. Si el Senado cambia el texto, y con una indicación sustitutiva lo cambiaría casi entero, vuelve a la Cámara en tercer trámite. Si la Cámara no acepta los cambios, se forma una comisión mixta. No hay fecha para que sea ley.
Quién controla la tecnología y quién protege a las personas
En el Senado ya nadie discute si regular la IA. Lo que está abierto es cómo. Fundación Progresa le hace cuatro preguntas a la ley que salga, sea cual sea el texto.
¿Quién responde cuando un sistema se equivoca?
Si desaparecen las sanciones propias de IA, cada agencia fiscaliza en su área: la de datos, la de ciberseguridad, ChileCompra. Para la empresa puede ser más simple. Para la persona dañada por una decisión automatizada, no. Necesita saber a quién reclamar sin tener que adivinar qué ley se aplica. Algunas de esas agencias, además, todavía se están instalando.
¿Qué derechos quedan fuera de la negociación?
La flexibilidad tiene sentido para los usos de bajo riesgo. Los usos prohibidos son otra cosa. Leer emociones en una sala de clases o puntuar a las personas según su conducta no debería quedar a la proporcionalidad caso a caso. Ese piso tiene que estar en la ley.
¿Quién controla la tecnología que usa el Estado?
Es la pregunta de soberanía tecnológica. Cuando un servicio público compra un sistema para asignar beneficios, cupos o fiscalizaciones, el Estado debería poder auditarlo, saber con qué datos funciona y no quedar amarrado a un solo proveedor extranjero. Como la indicación le da un rol a ChileCompra, la ley tiene ahí una palanca concreta: las bases de licitación.
¿Innovación para quién?
Los sandboxes de dos años pueden servir. Sirven más si llegan a universidades, pymes y servicios públicos, y no solo a quien ya tiene equipos legales. Y la innovación también se juega en la sala de clases: solo 4 de cada 10 docentes universitarios se siente preparado para usar la IA.
La pregunta de fondo, si la IA puede amenazar a la humanidad, está en este texto de Fundación Progresa.
¿Quién gobierna la IA desde América Latina?
Es la pregunta del diplomado Inteligencia artificial, poder y soberanía democrática de LATITUD, la escuela de Fundación Progresa. 100% virtual, con becas parciales.
Preguntas frecuentes sobre la ley de IA en Chile
¿Chile ya tiene una ley de inteligencia artificial?
No. Al 30 de octubre de 2026 el proyecto está en segundo trámite en el Senado, aprobado en general solo en la Comisión de Desafíos del Futuro.
¿Cuál es el número del proyecto?
Son los boletines 15.869-19 y 16.821-19, refundidos. El 16.821-19 es el mensaje del gobierno de mayo de 2024.
¿La ley de IA prohíbe el reconocimiento facial?
El texto de la Cámara prohíbe la identificación biométrica remota en tiempo real en espacios públicos, con una excepción para seguridad pública y persecución penal. Falta saber si la prohibición se mantiene con la indicación del gobierno.
¿Qué es la indicación sustitutiva?
Una propuesta del Ejecutivo que reemplaza casi todo el texto en tramitación. La del Ministerio de Ciencia está anunciada, pero no ha ingresado al Congreso.
¿Cuándo podría aprobarse?
No hay fecha. Primero vence el plazo de indicaciones, propuesto para el 4 de diciembre de 2026. Después vienen la votación en particular en el Senado y, si el texto cambia, el tercer trámite en la Cámara.
¿En qué se parece a la ley europea de IA?
El texto de la Cámara copia su lógica: categorías de riesgo, usos prohibidos y obligaciones para los sistemas de alto riesgo. La indicación del gobierno se aleja de ese modelo.
Fuentes: Cámara de Diputadas y Diputados, tramitación del boletín 16.821-19. La Tercera, «Incertidumbre por Ley IA», 26 de octubre de 2026. Ministerio de Ciencia, minuta al Senado sobre el proyecto y la indicación. Senado, senadores conocen propuesta del Ejecutivo. Ministerio de Ciencia, despacho de la Cámara, 13 de octubre de 2025. La Tercera, la Cámara despacha al Senado. Foto: Congreso Nacional, Valparaíso. iStock / erlucho.
